La resistencia antimicrobiana: un problema moderno

Los antimicrobianos son los medicamentos que se utilizan para tratar las infecciones causadas por microorganismos, como bacterias, virus, hongos o parásitos. Dentro de este grupo de medicamentos, los antibióticos son los que tratan específicamente las infecciones causadas por bacterias.

Se denomina resistencia antimicrobiana (RAM) a la capacidad de los microorganismos de producir mecanismos específicos que les permiten sobrevivir en presencia de estos antimicrobianos.

Los antimicrobianos tienen por función eliminar a los microorganismos o bien inhibir su desarrollo. Los microorganismos resistentes utilizan distintos métodos para impedir estos efectos (por ejemplo, reducción del influjo o aumento del eflujo de un medicamento, inactivación enzimática del medicamento o modificación de la enzima diana).

En este artículo, me voy a enfocar especialmente en la resistencia de las bacterias a los antibióticos y en cómo este fenómeno puede resultar de seria gravedad para la salud pública.

 

¿Cómo adquieren las bacterias el gen de la resistencia a los antibióticos?

La resistencia se puede obtener, en principio, mediante una mutación espontánea (que, a su vez, se propaga genéticamente de manera vertical). Sin embargo, también se puede adquirir a partir de otras bacterias (probablemente mediante conjugación bacteriana) o a partir de elementos genéticos móviles (elementos que pueden transportar los seres humanos y los animales, como los transposones, los plásmidos y los integrones). Otras dos formas de adquisición horizontal del gen de la resistencia son la transformación (adquisición de ADN de otras bacterias y su clonación) y la transducción (proceso mediante el cual el ADN es transferido desde una bacteria a otra mediante la acción de un virus bacteriófago).

 

¿Dónde ocurre el problema?

Con el tiempo, el contacto entre bacterias resistentes y bacterias no resistentes puede llevar a la multirresistencia (resistencia a tres o más familias de antibióticos) o a la panresistencia (resistencia a todos los antibióticos). Esto es grave porque la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos toma tiempo. De hecho, ya hay bacterias multirresistentes que solo pueden tratarse con un solo grupo de antibióticos, como es el caso de la gonorrea, para la cual, actualmente, la cefalosporina de amplio espectro inyectable (ceftriaxona) es la única terapia.

 

Formas de prevenir la resistencia masiva

Ante todo, en el contexto de “Una salud” (iniciativa de la OMS), es importante reconocer que todos los actores de la cadena pueden contribuir a la contención de la diseminación de la resistencia. En el caso de los médicos, la prescripción responsable de antibióticos. En el caso de los pacientes, la toma de antibióticos con prescripción médica o el seguimiento del tratamiento según lo indicado por el médico (interrumpir el tratamiento puede llevar a que los medicamentos no maten a todas las bacterias que causan la enfermedad, lo que puede resultar en el traspaso del gen de la resistencia entre las bacterias resistentes y las no resistentes que sobrevivieron).

Asimismo, la farmacorresistencia se debe al empleo generalizado de antibióticos en la ganadería, tanto para prevenir enfermedades de los animales como para fomentar su crecimiento. La propagación de la resistencia a los antibióticos en el ganado contribuye a la propagación de la resistencia en los seres humanos a través de las enfermedades de transmisión alimentaria y otras vías de infección.

Con respecto a este último caso, para retrasar o impedir la diseminación de bacterias resistentes, el SENASA creó el Programa Nacional de Vigilancia de la Resistencia Antimicrobiana en Animales en el 2015 a través de la Resolución SENASA 591/2015.

Su objetivo primario es determinar y monitorear, de forma sostenida en el tiempo, la prevalencia de la resistencia de bacterias comensales (que se transmiten por los alimentos) y zoonóticas (de contagio entre seres humanos y animales) a diferentes antimicrobianos de importancia para la salud humana.

Su objetivo secundario es reducir la pérdida de eficacia de antimicrobianos esenciales, priorizados a nivel internacional a través de un listado de antimicrobianos de importancia crítica por su uso esencial en medicina humana (que, además, en la actualidad, tienen escasos o ningún sustituto). Por esto, el SENASA promueve la difusión de información sobre el uso responsable de los antimicrobianos y sobre las buenas prácticas agropecuarias con la finalidad de minimizar su utilización.

Además, el SENASA implementa el Plan CREHA Vegetal y Animal (Plan Nacional de Control de Residuos e Higiene en Alimentos), en el cual, a través de los planes de muestreo, se evalúa la presencia de residuos y contaminantes que superan los valores establecidos en la legislación vigente. De esta forma, se asegura la sanidad e inocuidad de los alimentos destinados a consumo humano (ya sea para consumo interno como para exportación).

 

Consecuencias de la RAM

Cuando un animal o una persona se enferma luego de infectarse con una bacteria resistente, suele complicarse el tratamiento terapéutico, alargarse el período de convalecencia, incrementarse el uso de productos farmacológicos paliativos y, eventualmente, agravarse el cuadro clínico, hasta incluso producirse la muerte.

En humanos, dado que estos casos requieren de hospitalizaciones prolongadas y tratamientos más complejos, la RAM aumenta el costo de la atención sanitaria. La neumonía, la tuberculosis, las infecciones urinarias o la gonorrea, por ejemplo, son enfermedades cada vez más difíciles de tratar.

Según la ANMAT: “disponer de antibióticos menos eficaces generará que las enfermedades infecciosas, los trasplantes de órganos, la quimioterapia y las cirugías se vuelvan más peligrosas y atenten contra la vida de las personas”.

En la producción de animales para consumo humano, la RAM puede afectar la productividad y, de esta manera, repercutir en el valor de los alimentos.

 

¿Cómo se previene la RAM?

A nivel gubernamental:

  • Concientización de la población sobre la resistencia antimicrobiana.
  • Mejor prevención de las infecciones mediante medidas eficaces de saneamiento e higiene.
  • Asignación de recursos a la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos (como las vacunas) y de nuevos antibióticos.

A nivel médico-paciente:

  • Uso apropiado de los antibióticos. Utilizar antibióticos solo cuando los prescriba un médico. Utilizar los medicamentos según lo indicado, respetando la dosis, los horarios de toma y el tiempo de tratamiento, sin interrumpirlo.
  • Uso racional de los nuevos antibióticos para evitar mayor resistencia.

A nivel ganadería:

  • Consulta con el veterinario, respeto de los períodos de carencia y envío del ganado a faena en el plazo estipulado.

 

Conclusión – ¿Cuáles son los efectos de la resistencia antimicrobiana en la producción de alimentos?

La RAM es un tema que ha cobrado gran importancia en los últimos años y, como bien menciono anteriormente, el análisis de los residuos de antimicrobianos es clave a la hora de demostrar la inocuidad de los alimentos derivados de la producción animal, ya que la resistencia también puede transferirse a los humanos a través de los alimentos.

Demostrar en las auditorías documentales las buenas prácticas ganaderas y los muestreos que se implementan le permite al país exportador reconocer la calidad de los productos que se importan. Asimismo, contribuyen a que el establecimiento elaborador se destaque y demuestre que cumple con los requisitos y las exigencias del país al que exporta (no solo con los del país en el que produce).

En el caso de la Argentina, el SENASA acompaña con el plan CREHA, con la vigilancia epidemiológica y con los muestreos oficiales (ya que el SENASA es el que presenta toda la documentación de los establecimientos y los datos oficiales a los países interesados en importar productos argentinos).

Si necesitan la traducción de documentación vinculada a la calidad e inocuidad de sus productos, no duden escribirme a través de la sección de Contacto o directamente por mail a sofiagalli@headwaytranslations.com.

Para conocer más servicios de agrotraducción, pueden acceder a la página de Headway Agro. Para la traducción de documentos corporativos y comunicacionales, pueden visitar la página de Headway Business.

 

Referencias

Resistencia antimicrobiana (ANMAT)

Resistencia a los antimicrobianos (OPS)

Resistencia a los antimicrobianos (OMS)

Resistencia antimicrobiana (OIE)

Programa Nacional de Vigilancia de la Resistencia Antimicrobiana en Animales (IPCVA)

Uso responsable de los antibióticos en animales (IPCVA)

Plan CREHA Animal (SENASA)