Introducción

Con la llegada de la firma digital a los traductores y, por lo tanto, de la legalización digital, el proceso de legalización se volvió un poco más complicado. Antes, prepandemia, el trámite era tan sencillo como llevar la traducción al Colegio de Traductores y esperar la legalización en el momento. Hoy en día, tenemos hasta tres opciones de legalización. Para explicarlos, decidí dividir las tres legalizaciones en dos categorías: documento físico y documento digital.

 

Legalización de documentos físicos

Ante todo, para aclarar, la legalización de documentos físicos siempre considera la entrega de la documentación en papel al momento de legalizar.

Para esta categoría hay dos tipos de legalizaciones que se pueden elegir. Estas dos varían en precio, tiempo y proceso.

 

Legalización presencial

Esta legalización es la más parecida a cómo era el trámite antes. La diferencia radica en que la legalización se hace por turno (pedido exclusivamente por el traductor matriculado) en la sede de Avda. Corrientes 1834. Se pueden legalizar hasta 10 documentos por turno y el horario de atención es de 9.00 a 18.00 (es decir, el turno se va a otorgar en ese rango horario).

En este caso, los turnos se otorgan relativamente rápido, ya que suelen tener disponibilidad dentro de la misma semana (aunque puede variar, claro, dependiendo de la demanda). Además, la legalización se obtiene en el momento.

El Colegio aclara que el otorgamiento de los turnos no implica un permiso para circular, por lo que uno puede decidir si hacer el trámite de manera personal o si mandar algún servicio de mensajería con dicho permiso habilitado.

Suelo recomendar esta legalización para documentos originales o de gran importancia, ya que es uno el que se encarga de transportar el documento.

 

Legalización diferida, remota o puerta a puerta

Este servicio se realiza en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el primer cordón del conurbano bonaerense.

Nuevamente, este servicio se realiza con turno previo. Suelen tener disponibilidad de turnos a una o dos semanas (varía dependiendo de la demanda). En este caso, el precio del servicio se compone del precio de la legalización más el precio del servicio de mensajería. Funciona de la siguiente manera: el servicio de mensajería pasa a retirar la documentación traducida por el domicilio declarado por el traductor y la devuelve legalizada 48 h más tarde al mismo domicilio o a otro (por ejemplo, el domicilio del cliente).

Suelo recomendar esta legalización para copias de documentos o documentos de menor importancia.

 

Legalización de documentos digitales

Ante todo, para aclarar, la legalización de documentos digitales siempre considera la entrega de la documentación en formato digital al momento de legalizar.

 

Legalización digital

Para empezar, la legalización digital no se puede imprimir. Esto es lo primero que aclaro y subrayo porque la gente suele creer que, al ser el proceso más simple y rápido, es la mejor opción y luego se encuentran con que no les sirve porque la firma no aparece en el documento (por lo menos la mía, ya que es sin token). En realidad, la firma aparece, pero como certificación. Por eso, aunque la firma aparezca porque el traductor tiene token, no se puede imprimir porque es una certificación digital que pierde validez cuando se imprime.

Esta legalización sirve para quienes tienen que apostillar su documentación en Cancillería o el Colegio de Escribanos y para quienes no tengan problema en presentar documentos en formato digital (esto es, uno sabe que en el lugar donde va a presentar la documentación le aceptan la traducción en formato digital).

¿Qué pasa si necesito la versión en físico, pero necesito la versión digital para presentar ante Cancillería o el Colegio de Escribanos? El Colegio de Traductores está otorgando la posibilidad de hacer la traducción en físico y después revalidar la legalización en formato digital sin costo adicional hasta diciembre de 2021 para obtener la apostilla. Esa revalidación no es una legalización, sino que sirve para certificar que la traducción pública que lleva firma ológrafa fue legalizada por el Colegio de Traductores. Más adelante, se deberá legalizar obligatoriamente mediante la opción digital, ya que es la única que acepta Cancillería. Si se quisiera obtener las dos opciones, se deberá tramitar la traducción y la legalización en los dos formatos.

Ahora, en cuanto al proceso de traducción digital, el traductor es el que se encarga de poner el plazo de entrega; ya no debe pedir turno. Sin embargo, sí debe esperar alrededor de 48 h para obtener la legalización por parte del Colegio. Entonces, el plazo otorgado por el traductor tendrá en cuenta esas 48 h adicionales.

El documento final otorgado es un archivo PDF.

 

Precio de los servicios de legalización

Para conocer los precios de cada uno de los servicios de legalización, pueden acceder a la página del Colegio: https://www.traductores.org.ar/matriculados/legalizaciones/

 

Conclusión

Hoy legalizar se ha vuelto un poco más complicado debido a los tiempos que estamos viviendo, pero no es tanto más diferente. Lo que siempre recomiendo es tener en cuenta los tiempos, porque reconozco que ese es el mayor problema. Al ignorar cómo funcionan hoy los trámites, no solo del Colegio, sino también de Cancillería, es normal que uno se encuentre en modo urgencia y termine gastando de más. Por eso, escribí este artículo con la intención de informar y ayudar al que necesite conocer cada parte del proceso de traducción.

Reconozco, de todas formas, que esta información puede ser mareadora y que uno quiera saber qué aplica en el caso personal. Por esto, los invito a escribirme a través de la sección de Contacto o directamente por mail a sofiagalli@headwaytranslations.com para poder dilucidar cualquier duda que tengan respecto del proceso de legalización.