¿Cómo funciona la legalización de traducciones públicas?

Con la llegada de la firma digital a los traductores y, por lo tanto, de la legalización digital, el proceso de legalización se volvió un poco más simple. Sumado a esto, ya saliendo de a poco de la pandemia, volvemos a la modalidad habitual de legalización presencial. Hoy tenemos dos modalidades de legalización que explico a continuación.

 

Legalización de documentos físicos

Siempre considera la entrega de la documentación en papel al momento de legalizar (sea original o copia).

Legalización presencial

Esta es la modalidad que existía prepandemia. La diferencia radica en que ahora se puede hacer por turno (pedido exclusivamente por el traductor público matriculado) o sin turno en la sede de Avda. Corrientes 1834. Siempre recomiendo el turno porque uno se asegura el horario (especialmente cuando uno puede ir solamente en horarios pico). Las personas que legalizan con turno se identifican con un número y las personas que legalizan sin turno se identifican con otro.

Se pueden legalizar hasta 10 documentos por turno y el horario de atención es de 9.00 a 18.00.

Lo bueno de esta modalidad es que siempre hay turno en la semana y la legalización se obtiene en el momento.

 

Legalización de documentos digitales

Siempre considera la entrega de la documentación en formato digital.

 

Legalización digital

Para empezar, esta legalización no se puede imprimir. Es lo primero que aclaro y subrayo. Esto es porque las firmas son certificaciones que se leen con Acrobat Reader (el programa donde se ven los archivos formato PDF). De imprimirse, las firmas pierden validez.

Sirve para quienes tienen documentos apostillados/habilitados y deben pedir la segunda apostilla/habilitación en Cancillería o en el Colegio de Escribanos y para quienes no tengan problema en presentar documentos en formato digital (es decir, el cliente sabe que en el lugar donde va a presentar la documentación le aceptan la traducción en formato digital).

Para este caso, no se deben pedir turnos y el proceso toma alrededor de 48 h. El documento final enviado es un archivo PDF.

¿Qué pasa si necesito la versión en físico, pero necesito la versión digital para presentar ante Cancillería o el Colegio de Escribanos? El Colegio de Traductores ofrece la posibilidad de hacer la traducción en físico y después revalidarla en formato digital para obtener la apostilla/habilitación. Esa revalidación no es una legalización y solamente sirve para pedir la apostilla/habilitación.

 

Precio por legalizar

Para conocer los precios de cada uno de los servicios de legalización, dejo la página del Colegio.

 

Conclusión

Hoy legalizar ha vuelto a su modalidad normal. Lo que siempre recomiendo es tener en cuenta los tiempos, porque reconozco que ese es el mayor problema al momento de pedir una traducción. Al ignorar cómo funcionan los trámites del Colegio, de Cancillería y del Colegio de Escribanos, es normal que uno se encuentre en modo urgencia y termine gastando de más. Por eso, escribí este artículo y el de «Traducción pública, apostilla y legalización» con la intención de informar y ayudar al que necesite conocer cada parte del proceso de traducción.

Reconozco, de todas formas, que esta información puede ser mareadora y que uno quiera saber qué aplica en el caso personal. Por esto, lo invito a escribirme a través de la sección de Contacto o directamente por mail a sofiagalli@headwaytranslations.com para poder dilucidar cualquier duda que tenga respecto del proceso de legalización.

Para conocer las traducciones públicas con las que suelo trabajar, comparto la página de Headway Personal. Para traducciones públicas vinculadas al mundo del agro, comparto la página de Headway Agro (traducciones agrotécnicas) y de Headway Business (traducción de documentos corporativos).