Al momento de solicitar un presupuesto para una traducción pública, hay cierta información que al traductor le resulta útil conocer para poder organizarse y considerar si puede realizarla.

 

  1. Averigüe, ante todo, si necesita una apostilla o habilitación.
  2. Si necesita una legalización, averigüe la opción que más le conviene.
  3. ¿Sobre qué vamos a adjuntar la traducción? Las traducciones públicas suelen ir adjuntas al original o a una copia certificada, pero también se pueden adjuntar a copias del original. Esto depende de lo que le pidan en el lugar donde lo va a presentar y de si necesita o no apostillado. Para poder obtener un presupuesto, envíe una imagen o un escaneo legible del anverso y del reverso del documento para poder ver bien la información.
  4. Indique lo siguiente en su mensaje: el documento que necesita traducir (¿es un analítico, un acta de matrimonio, un contrato?); idioma al que desea traducir; contexto en el que se inscribe el documento (a qué país se dirige y con qué propósito necesita entregarlo); y plazo de entrega, si lo hay, para saber si es posible realizarlo en ese tiempo.

 

Temas por considerar de antemano

 

Tiempos de traducción. Mi consejo es tratar de solicitar la traducción con el mayor tiempo de antelación posible. De esta forma, se evita un recargo por urgencia. ¿Cómo estimarlo? Un traductor experimentado suele traducir aproximadamente entre 2000 y 2500 palabras por día. Esto depende de la investigación que deba realizar para poder traducir correctamente el texto (nivel de tecnicismo) y del conocimiento que tenga el traductor en ese tipo de textos (especialización), entre otros factores. Por eso, lo mejor es siempre intentar pedirlo con la mayor antelación posible o preguntarle directamente al traductor en cuánto tiempo podría tener listo el documento traducido. Para conocer más sobre el trabajo que el traductor realiza tras bambalinas, pueden leer la publicación «El proceso de traducción».

 

Tiempos de legalización. En momentos de pandemia, la legalización se realiza por turnos. Hay dos tipos: presencial y a distancia. La asignación de turnos tiene una demora aproximada de 2 semanas; por esto es importante considerar los tiempos al momento de pedir una traducción. Para conocer más sobre las legalizaciones, pueden leer la publicación «Traducción pública, apostilla y legalización».

 

Tiempos de apostillado. Nuevamente, un tema por considerar al momento de traducir su documentación. Hay dos organismos que ofrecen el servicio de apostillado: Cancillería, que tiene una demora aproximada de 30 días, y el Colegio de Escribanos, que puede tener la documentación apostillada en menor tiempo. Para conocer más sobre este tema, escribí en detalle en la publicación «Traducción pública, apostilla y legalización».

 

Posible precio: Las tarifas se establecen con base en los aranceles mínimos estipulados por el Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CTPCBA), que deberían cobrar todos los traductores públicos matriculados. Honorarios sensiblemente inferiores deberían generarles desconfianza sobre la calidad del trabajo realizado. El precio final es por foja y depende de varios factores: la legibilidad del documento, el tiempo en que se necesita la traducción, la especialización requerida, entre otros factores. Para conocer lo aranceles, pueden dirigirse aquí.

 

¿Cómo sé que necesito una traducción pública y no simple?

 

La traducción pública se presenta ante reparticiones, entidades u organismos públicos, jurídicos y administrativos del Estado nacional. También lo puede solicitar el área privada u otros organismos no estatales para documentos que requieran responsabilidad profesional, ya que el traductor público responde ética y legalmente por la traducción. Por ejemplo, documentos legales, como contratos, manuales o protocolos.

 

Si necesita una traducción pública, puede solicitar la cotización de sus documentos en la sección de Contacto o escribirme directamente a sofiagalli@headwaytranslations.com.